Terapia regenerativa de tejidos: la revolución de las células madre
El cuerpo humano está constituido por diferentes tejidos como el hueso, los tendones, los ligamentos, los músculos, etc. Las células madre mesenquimales son un conjunto de células presentes en el organismo que tienen la capacidad de transformarse en células de diferentes tejidos.
Obtención de células madre
Las células madre pueden obtenerse principalmente de la grasa o de la médula ósea. Su uso en Traumatología puede estar indicado como tratamiento complementario, en aquellos procesos en los cuales se requiera la regeneración o cicatrización del tejido:
- Lesiones del cartílago y de los meniscos.
- Necrosis Óseas Avasculares en estadios iniciales
- Artrosis
- Pseudoartrosis
- Lesiones óseas
- Fracturas
- Lesiones de los ligamentos y de los tendones
Tratamiento de patologías con células madre
El tratamiento con células madre supone una gran revolución frente a los tratamientos ya existentes por su capacidad de regenerar los tejidos dañados.En los casos del tejido cartilaginoso y meniscal, las células madre permiten, incluso, aumentar la densidad del cartílago o en el volumen de tejido meniscal y lo que es más importante, permiten disminuir el dolor y mejorar la movilidad y funcionalidad articular.
Por ello, el tratamiento con células madre constituye una alternativa válida en pacientes jóvenes que posibilita la continuidad de la práctica deportiva y en pacientes ancianos, supone una alternativa a la implantación de una prótesis.
Actualmente, se ha desarrollado una técnica novedosa que consiste en implantar intrarticularmente células mesenquimales adultas que se obtienen de la grasa abdominal tras efectuar un lipoaspirado.
Está técnica se efectúa, generalmente, de forma ambulatoria y con anestesia local, por lo que en la mayor parte de los casos permite, incluso, la reincorporación al trabajo el mismo día de la intervención.
No obstante, se recomienda complementar este tratamiento con infiltraciones de factores de crecimiento, como el plasma rico en plaquetas, ya que estos factores estimulan el crecimiento de nuevas células.
Aunque la articulación más tratada suele ser la rodilla, también se ha empleado en otras articulaciones logrando excelentes resultados.